lunes, 7 de febrero de 2011

El cineasta amateur, por Maya Deren.

El mayor obstáculo para los cineastas amateurs es su propio sentimiento de inferioridad vis-à-vis con las producciones profesionales.

La propia clasificación “amateur” tiene un timbre apologético. Pero la propia palabra –del latín “amateur”– “amante” significa alguien que hace algo por amor a la cosa más bien que por razones económicas o por necesidad. Y este es el significado por el cual el cineasta amateur debe tomar su camino.

En lugar de envidiar el guión y los escritores de diálogos, los actores entrenados, los equipos elaborados y los sets, los enormes presupuestos de producción de los films profesionales, el amateur debe hacer uso de la gran ventaja que todos los profesionales le envidian, llámese libertad –tanto artística como física.

Libertad artística significa que el cineasta amateur nunca es forzado a sacrificar el drama visual y la belleza a una corriente de palabras, palabras, palabras, palabras, a la incesante actividad y explicaciones de un plot, o al despliegue de una estrella o del producto de un patrocinador; de la producción amateur no se espera que retorne utilidades sobre una gran inversión manteniendo la atención de una audiencia masiva y variopinta por 90 minutos.

Como el fotógrafo amateur el cineasta amateur puede dedicarse a la belleza y la poesía de lugares y eventos y, desde que usa una cámara de cine, puede explorar el vasto mundo de la belleza y el movimiento… En vez de tratar de inventar un plot que mueva, usa el movimiento del viento o del agua, los niños, la gente, elevadores, pelotas, etc., como un poeta las celebraría.

Y usa su libertad para experimentar con ideas visuales; sus errores no harán que lo despidan.

Libertad física incluye libertad de tiempo –libertad de los plazos impuestos por un presupuesto. Pero sobre todo, el cineasta amateur, con su pequeño, ligero equipo, tiene una inconspicuidad, y una movilidad física que es la envidia de la mayoría de los profesionales, cargados como están por sus monstruos de muchas toneladas, cables y equipos.

No olvides que no hay trípode construido que sea tan milagrosamente versátil en movimiento como el complejo sistema de soportes, articulaciones, músculos y nervios que es el cuerpo humano, el cual, con un poco de práctica hace posible una enorme variedad de ángulos de cámara y acción visual. Tú tienes todo esto y un cerebro también, en un solo, compacto, empaque móvil.

Las cámaras no hacen films. Los cineastas hacen films. Mejora tus films no añadiendo más equipo y personal sino usando lo que tienes a su total capacidad. La parte más importante de tu equipo eres tú mismo. Tu cuerpo móvil, tu mente imaginativa, y tu libertad para usar ambos. Asegúrate de usarlos.





Maya Deren, Film Culture, Invierno de 1965.

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jueves, 13 de enero de 2011

2010: El agua móvil.


1

Al terminar el último Festival de Cannes, Jean-Michel Frodon escribía que, a pesar del triunfo de Apichatpong, el 2010 iba a ser recordado por ser el año de Carlos, la película de Olivier Assayas:

"esta historia jadeante que transcurre a través de casi veinte años en una quincena de países, mentiene de manera permanente una extraordinaria claridad... Consigue ofrecer un extraño gran film de acción realizado en Europa después de... eh... mucho tiempo."

Carlos es, sin duda, una película espectacular, mundial. La emoción que tuve al verla fue semejante (aunque por distintos motivos) a la que me invadió cuando vi Historias Extraordinarias, de Mariano Llinás, hace un par de años. Son pocas las veces en que el lenguaje cinematográfico se propone abarcar el género humano en toda su complejidad como punto de partida y llegada. Y más pocas las veces que lo logra.


2

Sin embargo, el 2010 fue el año de Apichatpong Weeresethakul. 

Han pasado algunos años desde que me encontré con Blissfully yours, la delicada película del tailandés que de inmediato Z copió en un DVD y la llevó a unas galerías semi clandestinas para su distribución (Polvos Azules, se llama el lugar, templo sagrado de la piratería más exquisita) mientras yo la repartía entre profesores y críticos que luego se harían especialistas y defensores del cineasta. 

El 2010, Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives ganó la Palma de Oro... y está bien. Dios vio que era bueno (Boyero, no tanto), pero sí estoy seguro que ese triunfo en Cannes fue un premio más por su filmografía que por esta última película. 



Uncle Boonmee... tiene escenas bellísimas y poderosas, como aquella donde la princesa se encuentra con el pez gato tras un desencuentro con su siervo: En pocos minutos se desarrolla el misterio de la pasión en esa pequeña laguna: inseguridad, desengaño, cortejo, deseo, vacío. O como la escena en que se juntan todos a cenar, vivos y muertos. O esa donde todos van de exploración al corazón de las cavernas. 

Estoy seguro que si Dante hubiera sido personaje de Apichatpong, lo veríamos descender a los infiernos quieto, curioso y en silencio, rascándose la espalda, reflexionando en mutismo para luego romper el ambiente con un abrazo doloroso e íntimo.  

Bellísima película Uncle Boonmee... pero la sencillez de Blissfully Yours aún está presente en mí, después de muchos años, y es lo que me lleva a asegurar (o así prefiero pensar) que el reconocimiento en Cannes fue por esa pequeña gran filmografía que Api tiene a sus 41 años. 


3

Este 2010 fue el año donde menos películas he visto, donde casi no he pisado el cine, donde no me ha interesado descargar nada de internet. En contraparte, he disfrutado cada asistencia a las salas, cada proyección en el salón de mi casa, cada agazapo en la pantalla de mi laptop.

Y así he entrado al cine también, agazapado, por accidente, sin planificarlo. Y me encontré con esa fabulosa película que es Canino, de Yorgos Lanthimos, punzante, agresiva, aguda (lo mejor que vi este año en las salas). Y me divertí como cerdo viendo Inception, de Cristopher Nolan (apenas salí del cine, me olvidé rápidamente del film, pero da igual). Entré con miedo a ver Exit through the gift shop, de Banksy. Salí encantado, divertido y, sobre todo, con ganas de discutir el tema. Hace tiempo que no me pasaba eso con un documental: salir a discutirlo. 

Recordaré Baarìa (Tornatore) porque fue la oportunidad de conocer en persona a Ángela Molina, de darle un beso enorme y decirle lo mucho que siempre la he apreciado. Recordaré Avatar (Cameron) por las gafas 3D tan Terminator que nos dieron a la entrada del cine. Y siempre recordaré Shutter Island (Scorsese) por la cantidad de fallos de raccord que encontramos L y yo en los primeros 10 minutos de la película. Ya luego no dijimos nada, y estuvo bien.

Me alegró el regreso de Kiarostami, pero más el de Polanski con esa imperdible película que es El escritor. Y prefiero al tipo soltero (Un hombre soltero, Ford) que al tipo serio (Un tipo serio, los Coen). The social network está bastante bien, pero la poesía urbana de Fish Tank supera todo.

Donde sí hay un empate es en los dos pósters/carteles que me enamoraron en la puerta del cine: el de Copia Certificada (Kiarostami) y el de An Education (Scherfig). 


4

Recordaré el 2010 como el año en que vi más gente haciendo cola en un museo que en un cine, para ver una película. La extensa cola para ver Uncle Boonmee... (Museo Reina Sofía) fue delirante. El circuito cultural en Madrid, evidentemente, no tiene punto de comparación al de cualquier capital sudamericana. 

Y no lo digo con despecho (ni menos con orgullo). Simplemente es así. Por eso una tarde cualquiera entras a la Filmoteca a ver el díptico de José Luis Guerín En la ciudad de Sylvie y Unas fotos en la ciudad de Sylvie y descubres que está el buen Guerín presentando las películas e incluso luego se queda una hora más respondiendo dudas del público. Sin quitarse la boina, claro. 

Las asiáticas del año: The man with no name (Wang Bing), Ciudad de vida y muerte (Lu Chuan) y Poetry (Lee Chang-Dong).


Además, el 2010 ha sido el año donde la prensa española ha calificado como "la película más asquerosa de la historia" a dos películas distintas, en dos momentos distintos: The human centipede (Tom Six) y A serbian Film (Srdjan Spasojevic). Incluso censuraron la segunda, como ya habían censurado antes Saw VI. Naturalmente, esto le hizo una promoción enorme al film y todos aquí -me incluyo- la descargamos y vimos que no era para tanto, por favor.


5

Hice siete cortometrajes durante el 2010. Unos de producción minúscula, con la camarita más pequeña que encontré. Otros con equipos de veinte personas o más, con actores profesionales y en 16mm. Sonará cliché, pero de todas las personas que se cruzaron en mi camino aprendí algo (casi siempre, mucho). El cine no es una actividad solitaria. Incluso, es más dependiente de los otros cuando menos gente participa. 

Ha sido el año en que mi mejor amigo de Perú se adentró en la selva, cumpliendo una extraña aventura herzogiana, y grabó el momento exacto en que la lluvia irrumpía ese universo verdoso y virgen, implacablemente. Eso y más me contaba él a su regreso, por msn, muy emocionado.

Ha sido el año en que mi mejor amigo de España olvidó su manía por planificar cualquier grabación y (sorprendiéndonos a todos) escribió, produjo y grabó un cortometraje, todo en 42 horas. El resultado: su corto ha recibido casi 18 mil visitas en youtube. Desde entonces, él viene planificando su siguiente corto.

Ha sido el año en que participé en mi primer rodaje de largometraje, con unos rusos, en una isla de habla catalán, y sin traductor para ni uno ni otro bando. Aún así, todo salió mejor de lo esperado y las enseñanzas fueron incalculables. La compañía de las rusas fue, además, una revelación para mí. Casi todas odiaban a Tarkovsky, pero eso ya no importa mucho: Ahora tengo casa para el mundial de Rusia 2018.


6

El 2010 terminó con buenas noticias: Tuve ánimos y fortaleza para reactivar este blog (abandonado por casi año y miedo) y al poco tiempo me convocaron como jurado de un festival de cine francés. ¡Ojalá pasara eso siempre!

Y, finalmente, en la última semana, recibí una carta que me invitaba como Talent Campus a la Berlinale 2011. Creo que pocas veces he tenido un fin de año tan agradable. 

Y eso que a inicios del 2010 no me hice el baño de flores...


Ahora, sin embargo, lo del Talent Campus ya ha sido "descartado", en parte. Es decir, seguiré teniendo acceso a las charlas y a las clases que darán en el campus... pero oficialmente ya no soy un "Talent". Suena a mala noticia, pero es todo lo contrario.  ¿El motivo? Se sabrá en unos días.


7

En el 2010 pasé el verano en un pueblecito de Italia y ahí empecé a planear mi primera película. Una parte quiero hacerla en aquel pueblo. Tengo muchos planes para ello... Ojalá que todo pueda salir.

Es por ello que este año tampoco me he hecho el baño de flores. 



Fernando Vílchez Rodríguez

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sábado, 14 de febrero de 2009

EL AZAR EN EL CINE, según Guerín


Momentos de nuestra conversación con el cineasta catalán José Luis Guerín, a raíz de la presentación de su película En la ciudad de Sylvia, meses atrás.

El minimalismo de su cine -por lo mencionado en la entrevista- se encuentra arraigado desde el concepto de la película, desde la formulación del argumento, desde la presentación de sus personajes... En fin, resulta una propuesta liberadora pero tomada luego de una muy seria y consciente reflexión.

Respeto por el cine y respeto por el público es lo que se percibe cuando escuchamos a Guerín, un cineasta que no deja de repensar una y otra vez sobre su oficio.

La entrevista, en dos partes...

Añadido: La primera parte tiene algunos problemas en arrancar. Basta con adelantar el vídeo y carga normalmente. Problemas de la primera vez.








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