viernes, 12 de agosto de 2011

Las malas intenciones, cinco años después.




Voy a aprovechar que ya se ha proyectado Las Malas Intenciones en el Festival de Lima (y asumo que pronto vendrá el estreno en todo el país) para compartir un material que pude grabar en la Berlinale de este año, durante el estreno de la película allá en Alemania. Esto lo grabé para un especial que me tocó hacer para Promperú. Espero que nadie de esa institución se queje por subir estas imágenes ahora (estamos en épocas de la gran transformación, además). 

Y comparto la entrevista también porque hay un tema que me inquieta personalmente: Rosario García-Montero, la directora, cuenta que Las malas intenciones fue un proyecto iniciado el 2006.

Es decir, cinco años después, finalmente se estrena. 

¿Cuánta resistencia debe tener un cineasta para mantener un proyecto por cinco años? ¿Cuánto esfuerzo derrocha uno a lo largo de ese tiempo? El circuito oficial que ha recorrido Rosario (becas, fondos, coproducciones) es, como cuenta ella, de un aprendizaje único, incomparable. Pero al final, ¿cómo termina uno con tantas manos interviniendo en tu proyecto?

Lo importante es que Rosario sacó adelante un proyecto complejo, lo cual demuestra un carácter enérgico que pocos entenderían.

Pero, al oírla, creo que ha terminado satisfecha, pero también un poco agotada de todo este recorrido.

F.

p.d. Aprovecho el vídeo para incluir imágenes de mi buen amigo Robinson Díaz, gran compañero de aventuras de mi juventud y cómplice en el viaje a Berlín. Feliz próximo cumpleaños, Robin.


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lunes, 21 de febrero de 2011

Berlinale 2011: Apuntes finales.



El European Film Market está situado en las dos plantas de un edificio inmenso. Dos plantas llenas de stands donde prácticamente encuentras a todos los países que apuestan por el cine como imagen exterior, como presencia de su cultura, como marca. Así vemos inmensos stands con la bandera italiana, la canadiense, la española. Pero también hay stands, no tan grandes, pero con mucha actividad: el de Croacia, por ejemplo. 

No me extraña que no haya un stand de Perú. Ahí el cine aún es percibido como una actividad de secundaria importancia para el gobierno y son escasos los recursos que llegan desde él.

Veo el libro que se reparte en el stand de Turquía:


Un libro de casi cien páginas, donde se mencionan 24 largometrajes ya terminados y 31 en plena producción. También, datos de las compañías para producir y distribuir, además de los nombres de innumerables festivales que ellos tienen.

Para mí el cine turco era tres nombres, pero veo con asombro que ya hay toda una industria que va en ascenso año tras año. Me ha resultado toda una sorpresa y cada vez que puedo converso con alguien sobre el tema. Pregunto cómo fue posible, pregunto si ha tenido que ver mucho la coproducción con otros países. Pero no, excepto la que estaba compitiendo por el Oso de Oro, hay un par más que son coproducciones. Todas las demás son películas 100% turcas, la mayoría hechas en 35mm.

Las respuestas son las mismas: 1) Apoyo del gobierno y, 2) Unión de la comunidad, una comunidad donde, si bien hay dos grandes nombres "por encima", nadie mira sobre el hombro a nadie y nadie ataca por atacar a nadie. Las productoras cooperan entre ellas, se "co-producen" sin tener que salir del país. Se apuesta por una historia y se respetan los plazos de trabajo. Se rotan los puestos. Se desarrollan historias variadas. Las instituciones se comprometen.

Creo que cada país tiene su propia manera de desarrollar su cine. Como en las películas, no existe un guión fijo para alcanzar el éxito. Pero quizás si esperamos que países como Perú tengan finalmente una presencia constante a nivel mundial, podríamos empezar a estudiar con mayor atención los casos de cines emergentes en las últimas décadas. Como el caso de Latvia, cuyo cine también tiene un stand y varios proyectos que ofrecer. 

*

La primera vez que me encuentro con Paula y con Viviana fue en un café, por la noche, un día después del estreno de su película. Asumo que estaban ligeramente nerviosas: los primeros comentarios fueron ambivalentes respecto a El premio.

Pero en cambio yo la vi, me sentí hipnotizado en varios momentos y hasta escribí unas palabras al respecto. Tuve el coraje de acercarme a saludarlas y a felicitarlas por la película. "Seguro van a ganar un premio", y ellas se ríen. Cuando al día siguiente veo los puntajes de algunos críticos locales, me siento un poco decepcionado porque no comparten mi entusiasmo con esa película.

Robinson me dice que me he vuelto un blando, que todo lo veo con buenos ojos, que no soy ácido ni crítico como antes con las películas, que el Festival me ha cambiado. Pero no es así. O no del todo. Naturalmente, mientras camino por Berlín solamente tengo buenos ojos para la ciudad y para el festival. Bonito. Todo me parece bonito.

Pero hay películas y cortometrajes que no me gustan. Solamente que no hablo más de lo que no me gusta o, en todo caso, hablo de los elementos que sí me gustan. Esto, sin embargo, no es por el festival sino una lección que saqué tras los dos años estudiando en Madrid: desde fuera es más sencillo aplaudir así como destruir. Desde dentro, uno puede incluso valorar muchos aspectos de una obra que en su concepto no llega a apreciar. 

Pero tampoco discuto con Robinson y le digo que sí, que tiene razón en todo y sigo sonriendo. Así, hasta el final del festival, donde El premio se lleva dos Osos de Plata y finalmente me puedo encontrar de nuevo con Paula y Viviana, felicitarlas nuevamente y ser testigo de la inmensa alegría que ahora sí llevan, completamente. 

*




"Poético" es el adjetivo que más usan para referirse a La calma los directores de los otros cortos en competencia. Claro que esa calificación tiene doble sentido: Poético... ¿porque no se entiende? ¿por no llamarlo experimental? ¿por dulzón a lo Neruda? Creo que son todas las anteriores. En todo caso, sigo sonriendo y respondo con palabras amables hacia sus cortos.

Pero no es hipocresía sino la verdad. Hay cortometrajes muy buenos, muy intensos. Como la apocalíptica Switez, del humildísimo Kamil, animación hecha con pinturas de gran escala, en un trabajo de 7 años, coproducción de cinco países y segura candidata al Oscar el próximo año. O como Stick Climbing, del divertidísimo Daniel, un proyecto desarrollado para un museo pero visto en el cine resulta sorprendente y regocijante. Y como otros tantos. El hecho que Park Chan-Wook y su hermano ganaran la competencia de cortos (y que el Oso de Plata fuera para otro corto coreano que también hubiera firmado tranquilamente Park) no me entristece sino, por el contrario, me da un orgullo especial. 


Jamás dejaré de estar agradecido a Maike Mia Höhne, la curadora de la sección, por haber aceptado a La calma en la competencia. Ver el corto en medio de una selección muy fuerte ha hecho renacer algunas convicciones que tambaleaban en los últimos meses y me ha dado la confianza de que el próximo proyecto será aún mejor.

Y sé que cualquier joven cortometrajista que haya hecho su corto en MiniDV y haya pensado "no, para qué voy a mandar esto, no tiene sentido", esa persona debería reevaluar nuevamente el destino de su corto. Creo que antes de ocultarlo en el cajón (como estuvo a punto de pasar con La calma), debe uno permitirse soñar con mostrarlo donde le dé la gana. Los resultados pueden ser insospechados.

*

De vuelta en Madrid. La maleta está llena de tarjetas, flyers, papeles impresos y papeles escritos a mano. Tantas personas en tan poco tiempo.


Detrás de esos nombres hay promesas para proyectos futuros, acuerdos futuros que se desvanecerán con el tiempo, que caerán en terreno rocoso y se secarán. 

Pero con otras personas, lo sé, se formará algo que aún es vago pero que ya ha lanzado un primer aliento. Lo importante ya ha ocurrido.


Y todo lo que suceda después dependerá del trabajo y la dedicación. Es la única cosa cierta: trabajo y dedicación. Es la mejor manera de amar al cine y de respetarlo. Sin esperar nada más.


Luego, si alguna buena noticia aparece, será nuevamente momento de sonreír. 

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miércoles, 16 de febrero de 2011

Berlinale 2011: Béla Tarr y otros apuntes desde el lobby.



El martillo.

Dice la historia que un día Friedrich Nietzsche se cruzó por el camino con un cochero que azotaba con dureza a su caballo. Nietzsche se acercó al animal, lo abrazó con fuerza y le pidió perdón en nombre de la raza humana. Al llegar a casa, el filósofo cayó enfermo. Nunca volvería a escribir más.

Ya sabemos lo que le pasó a Nietzsche, pero no sabemos lo que ocurrió con el caballo...

Así empieza The Turin horse, la última película de Béla Tarr.

El asunto con Tarr es que sus películas se escapan de todos nosotros y se elevan (o se hunden) con una furia devastadora. En los festivales siempre hay películas que hablan de la familia, de las crisis emocionales, de temas que puedes relacionar de alguna manera.

Sin embargo, las películas de Tarr están alojadas en el infierno, en la oscuridad absoluta. Parecen obras realizadas por el demonio mismo. Solamente los primeros diez minutos te azotarían el espíritu de manera dolorosa. Está más allá de lo imaginado.

No es casualidad la mención de Nietzsche en la anécdota inicial: Béla Tarr es el gran martillo del cine contemporáneo.


*


Las malas intenciones

Ya se estrenó la ópera prima de Rosario García-Montero. Es una buena película con un trabajo visual muy especial (el arranque de la película te captura de inmediato) y con un guión inteligente, con momentos muy ingeniosos.

Fátima Buntinx, la niña protagonista del film, es el alma dulce y terrible de la película. En sus gestos, en sus quejas, en sus ojos es donde la película reside, y lo hace bastante bien. El público la aplaudió muchísimo y le festejó cada respuesta que dio sobre el escenario. Resultaba difícil relacionar su encantadora presencia en la vida real con ese personaje tan inquietante creado por García-Montero. Seguro tendrá buena acogida en cada cine adonde llegue.

*
C. Llosa, K. Mundruczó y A. Sissako en charla con los Talents.

En los breaks del Talent Campus

Amigo 1, de Turquía:

Me habla de N.B. Ceylan. Me habla del cine turco. Ahora tienen una película en competencia, en la Sección Oficial. El año pasado ya ganaron un premio también. ¿Cómo hacen?

“Es el gobierno el que ha decidido hace unos años impulsar el apoyo a los jóvenes cineastas. Ahora ya es normal que se escuche hablar del cine turco. Además, todos nos conocemos, yo estoy en el Talent pero soy el asistente de montaje de la película en competencia. Y así, nos rotamos muchas veces. Y también aparece gente nueva, desde luego.”

Amigo 2, de Filipinas:

“¿Has visto lo que están haciendo en los festivales de cine en Asia? Es la locura. Mucho dinero para juntar a los jóvenes cineastas con tutores. He tenido de tutores a Brillante Mendoza y a Raya Martin. Pero, quiero decir, tutores, amigos, eso de estar varios días hablando de cine, bebiendo cerveza, conociendo lo que pensaban. Es lo mejor que puede pasarte. A ese festival le están metiendo mucho apoyo por todos lados y estoy seguro que ya es el más importante de Asia.”

Amigo 3, de Costa Rica:

“El cine costarricense se está construyendo. No tiene ahora una presencia importante, pero poco a poco empiezan a aparecer nuevos nombres. Además, hace poco han creado la escuela de cine y eso ayudará mucho a que los jóvenes puedan ver y discutir películas. El proyecto tiene que verse a largo plazo. De aquí a una década podríamos estar hablando de un cineasta realmente importante nacido en Costa Rica.”

*


El del DAAD y el del Óscar.

Ando completamente perdido. Estoy en una de esas recepciones, uno de esos cocteles de embajadas a las que me han invitado por error, estoy seguro. Sonrío, cojo un bocadillo, sonrío, cojo alguna copa, y esperar 10 minutos a que se acabe el bocadillo y la copa. Por el contrario, la cara de extraviado no se acaba.

De pronto me sorprendo: hace varios minutos un grupo de jóvenes hablan en español cerca de mí. ¿Qué hacer? En fin, me acerco y digo lo que la etiqueta indica que se diga en esos casos: “Perdonen, ¿ustedes no conocen una imprenta aquí en Berlín? Es que debo imprimir unos posters de un cortometraje y no sé dónde puedo hacerlo”. Muy amablemente, y perdonando mi inelegante intromisión, uno de ellos se acerca y me saluda: “Soy Sergio”. Luego me da una dirección en una servilleta y, advirtiendo mi calidad de paria, me conversa amablemente sobre el festival. Me presenta a su amigo, un tipo amabilísimo. Quedo agradecido con ambos, les cuento que el corto está en competencia y que me gustaría invitarlos a él. Y ya, nos despedimos.

Cuatro días después, tenemos un desayuno con personas del DAAD, que es esta fundación que te paga todo para que vivas cómodamente en Berlín por tres meses mientras desarrollas tu proyecto. Vargas Llosa, Tarkovski y Arvo Pärt son algunos de los nombres que han pasado por ahí en su momento.

A mitad de desayuno nos presentan a las personas de la institución y también a alguien que había sido becado por ellos: el amabilísimo amigo. A su lado, Sergio. Resulta que Sergio escribió el guión de un cortometraje que había sido nominado al Óscar. Hablo de nuevo con ellos, ahora con mayor confianza y entusiasmo. Luego seguimos conversando por las calles de Berlín. Son dos personas excepcionales, de alta inteligencia y un humor agudísimo. Los invité a ver el corto. Sé que entraron, pero no los vi a la salida. Quizás huyeron para evitar comentarios perversos sobre el corto. De todas maneras, me tomaré la confianza de, a partir de hoy, llamarlos mis amigos, el del DAAD y el del Óscar.

*


La calma.

La primera proyección de La Calma fue dolorosa. Justo antes habían proyectado Planet Z, un trabajo impecable de Momoko, una japonesa que vive en París. Es un corto técnicamente exquisito, y viene con la firma de Canal +. A continuación proyectan La calma y, al haber sido hecho en vídeo, la poca resolución del corto me ha torturado en varios momentos. La pasé mal, realmente, y al salir a hablar frente al público tuve que frenarme para no colapsar.

La segunda proyección resultó mucho mejor. No me sentía tan mal y hasta pude ver algunas caras de los asistentes. El público parecía verdaderamente interesado, o al menos son muy diplomáticos, sin duda. Queda una proyección más y esa ocasión la usaré para ver solamente a los espectadores. Y luego de eso, todo estará terminado y podré volver a pensar en Madrid, en retomar la vida habitual y en construir el siguiente proyecto. Todo esto será un bonito sueño y una grata experiencia para entonces. 

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domingo, 13 de febrero de 2011

Berlinale 2011: El Premio.


El premio, de Paula Markovitch

DÍA 1: El Premio y otros apuntes.

Cuarenta minutos caminando hacia el norte por Friedrichstraße, o shopping street: La elegancia de las tiendas y en los transeúntes es notoria. Tras cruzar el río, a cinco minutos, está FriedrichstraßePalast, "Europe´s biggest show palace". Un sitio impresionante, apabullante, como casi todo lugar en Berlín. Y, en su sala principal, El premio, de Paula Markovitch.

Mientras espero en la fila, mis oídos se dejan atrapar por tres amigos que hablan en español. Supongo que es lo normal. Uno de ellos menciona un dato que ni siquiera había advertido: Paula Markovitch ha firmado el guión de una de las más hermosas películas mexicanas que recuerdo en los últimos años: Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke. Tomo asiento. La pantalla es realmente kilométrica. Una anfitriona está de pie, en medio de las escaleras, y sonríe hacia algún punto vacío allá arriba. No hace nada más que mirar al vacío. Permanece así durante los treinta minutos que dura el ingreso del público por ese sector.  Luego le hace una seña a alguien y desaparece. 

*
Paula Markovitch

Las olas tienen muchas hermanas. 


La cantidad de créditos iniciales hace sonreír al público: "Con la coproducción de... con la coproducción de..." Están muchos nombres conocidos ahí: World Cinema Fund, Fonds Sud, una institución polaca. Así, se ve que es una película de varias naciones. Pero lo más sorprendente es notar, luego, ya arrancada la película, que se trata de fundamentalmente una película argentina, en sus personajes y en su historia. En todo lo demás, es una película universal.

Paula Galinelli Hertzog se llama la niña que encarna a Ceci, la pequeña protagonista del film que debe callar su historia de los demás. ¿Cómo podría ella hablar de algo que ni siquiera entiende bien? Así que, en lugar de hablar, ríe sin parar, deja que el viento la golpee, sufre y abraza a su perro, se alegra cuando su mamá le pregunta si quiere dormir con ella...

¿Qué significa "pesimista"?


Creo que la fortaleza de la película reside en que Markovitch observa, realmente observa a los niños y en cada plano y en cada sonido se siente este deleite: en la miradas, en los juegos absurdos, en las voces. A partir de este disfrute parece que se ha ido decidiendo el ritmo de la película. La cineasta nos confronta con momentos habituales de nuestra existencia: ensimismamientos, daydream moments, instantes meramente sensoriales.

Rodaje de El premio

Por ello, algunos han comentado que es una película hermosa pero "algo extensa" y "un poco literaria" (*leer nota al final del post).


A mi gusto, esas escenas "literarias" son las más emotivas, son las que me hicieron revivir mi infancia y la que me llenaron de una nostalgia que aún llevo encima. Porque, en verdad, hay una melancolía enorme en toda la película, y esa melancolía se ha disfrazado de niña. Y también de madre. Y ya sabemos que la melancolía no puede extirparse, sólo ensancharse.

Pero también hay escenas con una tensión fortísima y esta convivencia de sensaciones es la que hace de El premio una película altamente recomendable. Seguro llegará a estrenarse en muchos países, y no precisamente por ser una multi-coproducción. 



*

Debido a las actividades del Festival, me he ido perdiendo distintas proyecciones. Ando con prisa y me estoy volviendo un experto en tomar el metro en sentido equivocado. He jugado al rato y al ratón por día y medio con Robinson, ayudante de dirección de La Calma. Al final nos encontramos para la primera proyección del cortometraje, realizado exclusivamente para los acreditados en el Festival. 

La verdad es que ha sido una experiencia extraña ver el cortometraje en la pantalla de un cine (ya estaba acostumbrado a verlo en la pantalla de la laptop o a lo más en un televisor de mediano tamaño). Extraño, es lo único que puedo decir. Y me guardaré para siempre esta experiencia, esta primera vez. ¿No es así como se siente alguien que acaba de perder la virginidad? Extraño. 

Las personas del Berlinale Shorts son el exceso de la amabilidad y ayudaron a que se me fuera el terror. Pero no me imagino la Premiere, el lunes 14 por la noche. No me veo presentando el corto frente al público. Ahí sí tendré que responder preguntas y todo ese asunto.

Creo que simplemente me pondré al frente y, como la anfitriona del cine, miraré hacia algún punto vacío allá arriba, sin decir nada. 


*


(*) NOTA:


Al día siguiente de escribir sobre El premio, me crucé con Paula M, la directora, y conversamos sobre su película. Hablamos de los comentarios que se referían a su film como una película "literaria", según unos periodistas. La directora me aclaró el tema: 


"Cuando hablé con el periodismo me referí a que para mí el cine es literatura. Yo me refería a un concepto teórico que abarca a todo el cine, no a mi película en particular.


Es decir, yo considero que el cine se inventó mucho antes que el celuloide y que todas las películas -aún las hollywoodenses- tienen una naturaleza literaria. Era un concepto teórico pero los periodistas comprendieron otra cosa, comprendieron como que  mi estilo era literario.


Y bueno, ya me di cuenta que en conferencia de prensa hay que ser extremadamente precisa porque la comprensión es muy difusa... A raíz de esa confusión atribuyen lo extenso de la peli y de algunas escenas, a mi supuesto estilo... literario."


Además, me entero que el rodaje de El premio se terminó hace poco más de tres meses, y el trabajo de edición y post fue hecha a toda velocidad, por lo que es posible que aún haya un leve ajuste final antes de subir la película a 35. 


En todo caso, a mí, la versión que vi, me encantó y espero verla nuevamente en los próximos meses en Madrid.

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jueves, 10 de febrero de 2011

Desde mañana: BERLINALE 2011.


Empieza la Berlinale.

Vía streaming la pueden seguir desde su website:

http://www.berlinale.de/en/visuals/videostreaming/live-streaming/index.html

Si da el tiempo, desde mañana intentaré empezar una suerte de "diario del festival".

Un gran saludo a todos los que nos han escrito por la selección del cortometraje.

Nosotros hemos venido a pasarla bien, disfrutar la experiencia, responder todas las preguntas que nos hagan sobre nuestra obra y, desde luego, buscar a Tarr, a Herzog, a Jonze, a Park, a Maddin... y mirarlos de lejos sin atrevernos a saludar...

¡Hasta mañana!

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lunes, 17 de enero de 2011

"LA CALMA": Selección Oficial Berlinale 2011



Ya salió la selección oficial de cortometrajes para la 61 Berlinale: Berlinale Shorts 2011.

Dentro de los seleccionados está "La calma", cortometraje que terminé hace unos meses. La nota de prensa lo anuncia así:

How does life feel after having been buried alive in an earthquake? La calma by Fernando Vilchez from Peru approaches this experience in an essayistic work. 

Es difícil explicar las emociones de esta selección. Lo único que se me ocurre decir es que se trata de un logro que jamás ninguna de las cinco personas involucradas en este corto soñó alcanzar.

Porque es un corto hecho entre amigos, en tiempo libre, con una camarita miniDV... Y ahora vamos a competir contra el último trabajo de Spike Jonze, contra el corto grabado en I-Phone por Park Chan-Wook y contra otros trabajos seguramente excepcionales. 

¿Cómo llegamos ahí? Vaya usted a saber... Pero ahora estaremos representando a Perú en el Festival y eso nos llena de una emoción especial. Mayor premio que ese no hay.

Además, por Latinoamérica hay otro cortometraje en la Selección: "La ducha", de María José San Martín. Felicidades a ella también. 

Iré comentando novedades sobre el evento y la selección por la página del cortometraje en Facebook. Ya pueden ver el poster oficial ahí. 


La selección completa de Berlinale Shorts 2011 es:



15 iulie, Cristi Iftime, Romania, 12’ (WP)
Apele Tac, Anca Miruna Lăzărescu, Germany/Romania, 31’ (WP)
Ashley/Amber, Rebecca R. Rojer, USA, 22’ (WP)
Återfödelsen, Hugo Lilja, Sweden, 28’ (IP)
Back by 6, Peter Connelly, Belgium, 28’ (WP)
Cleaning up the Studio, Christian Jankowski, Republic of Korea, 10’ (IP)
Erdö, György Mór Kárpáti, Hungary, 12’ (WP)
Fragen an meinen Vater, Konrad Mühe, Germany, 11’ (WP)
Green Crayons, Kazik Radwanski, Canada, 10’ (IP)
Heavy Heads, Helena Frank, Denmark, 8’ (WP)
La Calma, Fernando Vílchez Rodríguez, Peru, 20’ (WP)
La Ducha, Maria Jose San Martin, Chile, 10’ (IP)
PARANMANJANG, PARKing CHANce (PARK Chan-wook, PARK Chan-kyong), Park Chan-wook, Park Chan-kyong, Republic of Korea, 33’ (IP)
Pera Berbangê, Arin Inan Arslan, Turkey, 15’ (WP)
Planet Z, Momoko Seto, France, 10’ (WP)
Pu-Seo-Jin Bam, Yang Hyo-joo, Republic of Korea, 23’ (IP)
Rao Yi Sheng, Alexej Tchernyi, Wu Zhi, Germany, 7’ (WP)
Scenes From The Suburbs, Spike Jonze, USA, 28’ (WP)
Sju dagar i skogen, Peter Larsson, Sweden, 6’ (IP)
Stick Climbing, Daniel Zimmermann, Austria/Switzerland, 14’ (IP)
Sudsanan, Pimpaka Towira, Thailand, 30’ (IP)
Susya, Dani Rosenberg, Yoav Gross, Israel/Palestinian Territories, 15’ (WP)
Świteź, Kamil Polak, Poland, 21’ (WP)
Tomorrow Everything Will Be Alright, Akram Zaatari, Lebanon/Great Britain, 7’ (IP)
Woman Waiting, Antoine Bourges, Canada, 15’ (IP)



Por mientras, lo tomaremos con calma.

F.

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jueves, 13 de enero de 2011

2010: El agua móvil.


1

Al terminar el último Festival de Cannes, Jean-Michel Frodon escribía que, a pesar del triunfo de Apichatpong, el 2010 iba a ser recordado por ser el año de Carlos, la película de Olivier Assayas:

"esta historia jadeante que transcurre a través de casi veinte años en una quincena de países, mentiene de manera permanente una extraordinaria claridad... Consigue ofrecer un extraño gran film de acción realizado en Europa después de... eh... mucho tiempo."

Carlos es, sin duda, una película espectacular, mundial. La emoción que tuve al verla fue semejante (aunque por distintos motivos) a la que me invadió cuando vi Historias Extraordinarias, de Mariano Llinás, hace un par de años. Son pocas las veces en que el lenguaje cinematográfico se propone abarcar el género humano en toda su complejidad como punto de partida y llegada. Y más pocas las veces que lo logra.


2

Sin embargo, el 2010 fue el año de Apichatpong Weeresethakul

Han pasado algunos años desde que me encontré con Blissfully yours, la delicada película del tailandés que de inmediato Z copió en un DVD y la llevó a unas galerías semi clandestinas para su distribución (Polvos Azules, se llama el lugar, templo sagrado de la piratería más exquisita) mientras yo la repartía entre profesores y críticos que luego se harían especialistas y defensores del cineasta. 

El 2010, Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives ganó la Palma de Oro... y está bien. Dios vio que era bueno (Boyero, no tanto), pero sí estoy seguro que ese triunfo en Cannes fue un premio más por su filmografía que por esta última película. 



Uncle Boonmee... tiene escenas bellísimas y poderosas, como aquella donde la princesa se encuentra con el pez gato tras un desencuentro con su siervo: En pocos minutos se desarrolla el misterio de la pasión en esa pequeña laguna: inseguridad, desengaño, cortejo, deseo, vacío. O como la escena en que se juntan todos a cenar, vivos y muertos. O esa donde todos van de exploración al corazón de las cavernas. 

Estoy seguro que si Dante hubiera sido personaje de Apichatpong, lo veríamos descender a los infiernos quieto, curioso y en silencio, rascándose la espalda, reflexionando en mutismo para luego romper el ambiente con un abrazo doloroso e íntimo.  

Bellísima película Uncle Boonmee... pero la sencillez de Blissfully Yours aún está presente en mí, después de muchos años, y es lo que me lleva a asegurar (o así prefiero pensar) que el reconocimiento en Cannes fue por esa pequeña gran filmografía que Api tiene a sus 41 años. 


3

Este 2010 fue el año donde menos películas he visto, donde casi no he pisado el cine, donde no me ha interesado descargar nada de internet. En contraparte, he disfrutado cada asistencia a las salas, cada proyección en el salón de mi casa, cada agazapo en la pantalla de mi laptop.

Y así he entrado al cine también, agazapado, por accidente, sin planificarlo. Y me encontré con esa fabulosa película que es Canino, de Yorgos Lanthimos, punzante, agresiva, aguda (lo mejor que vi este año en las salas). Y me divertí como cerdo viendo Inception, de Cristopher Nolan (apenas salí del cine, me olvidé rápidamente del film, pero da igual). Entré con miedo a ver Exit through the gift shop, de Banksy. Salí encantado, divertido y, sobre todo, con ganas de discutir el tema. Hace tiempo que no me pasaba eso con un documental: salir a discutirlo. 

Recordaré Baarìa (Tornatore) porque fue la oportunidad de conocer en persona a Ángela Molina, de darle un beso enorme y decirle lo mucho que siempre la he apreciado. Recordaré Avatar (Cameron) por las gafas 3D tan Terminator que nos dieron a la entrada del cine. Y siempre recordaré Shutter Island (Scorsese) por la cantidad de fallos de raccord que encontramos L y yo en los primeros 10 minutos de la película. Ya luego no dijimos nada, y estuvo bien.

Me alegró el regreso de Kiarostami, pero más el de Polanski con esa imperdible película que es El escritor. Y prefiero al tipo soltero (Un hombre soltero, Ford) que al tipo serio (Un tipo serio, los Coen). The social network está bastante bien, pero la poesía urbana de Fish Tank supera todo.

Donde sí hay un empate es en los dos pósters/carteles que me enamoraron en la puerta del cine: el de Copia Certificada (Kiarostami) y el de An Education (Scherfig). 


4

Recordaré el 2010 como el año en que vi más gente haciendo cola en un museo que en un cine, para ver una película. La extensa cola para ver Uncle Boonmee... (Museo Reina Sofía) fue delirante. El circuito cultural en Madrid, evidentemente, no tiene punto de comparación al de cualquier capital sudamericana. 

Y no lo digo con despecho (ni menos con orgullo). Simplemente es así. Por eso una tarde cualquiera entras a la Filmoteca a ver el díptico de José Luis Guerín En la ciudad de Sylvie y Unas fotos en la ciudad de Sylvie y descubres que está el buen Guerín presentando las películas e incluso luego se queda una hora más respondiendo dudas del público. Sin quitarse la boina, claro. 

Las asiáticas del año: The man with no name (Wang Bing), Ciudad de vida y muerte (Lu Chuan) y Poetry (Lee Chang-Dong).


Además, el 2010 ha sido el año donde la prensa española ha calificado como "la película más asquerosa de la historia" a dos películas distintas, en dos momentos distintos: The human centipede (Tom Six) y A serbian Film (Srdjan Spasojevic). Incluso censuraron la segunda, como ya habían censurado antes Saw VI. Naturalmente, esto le hizo una promoción enorme al film y todos aquí -me incluyo- la descargamos y vimos que no era para tanto, por favor.


5

Hice siete cortometrajes durante el 2010. Unos de producción minúscula, con la camarita más pequeña que encontré. Otros con equipos de veinte personas o más, con actores profesionales y en 16mm. Sonará cliché, pero de todas las personas que se cruzaron en mi camino aprendí algo (casi siempre, mucho). El cine no es una actividad solitaria. Incluso, es más dependiente de los otros cuando menos gente participa. 

Ha sido el año en que mi mejor amigo de Perú se adentró en la selva, cumpliendo una extraña aventura herzogiana, y grabó el momento exacto en que la lluvia irrumpía ese universo verdoso y virgen, implacablemente. Eso y más me contaba él a su regreso, por msn, muy emocionado.

Ha sido el año en que mi mejor amigo de España olvidó su manía por planificar cualquier grabación y (sorprendiéndonos a todos) escribió, produjo y grabó un cortometraje, todo en 42 horas. El resultado: su corto ha recibido casi 18 mil visitas en youtube. Desde entonces, él viene planificando su siguiente corto.

Ha sido el año en que participé en mi primer rodaje de largometraje, con unos rusos, en una isla de habla catalán, y sin traductor para ni uno ni otro bando. Aún así, todo salió mejor de lo esperado y las enseñanzas fueron incalculables. La compañía de las rusas fue, además, una revelación para mí. Casi todas odiaban a Tarkovsky, pero eso ya no importa mucho: Ahora tengo casa para el mundial de Rusia 2018.


6

El 2010 terminó con buenas noticias: Tuve ánimos y fortaleza para reactivar este blog (abandonado por casi año y miedo) y al poco tiempo me convocaron como jurado de un festival de cine francés. ¡Ojalá pasara eso siempre!

Y, finalmente, en la última semana, recibí una carta que me invitaba como Talent Campus a la Berlinale 2011. Creo que pocas veces he tenido un fin de año tan agradable. 

Y eso que a inicios del 2010 no me hice el baño de flores...


Ahora, sin embargo, lo del Talent Campus ya ha sido "descartado", en parte. Es decir, seguiré teniendo acceso a las charlas y a las clases que darán en el campus... pero oficialmente ya no soy un "Talent". Suena a mala noticia, pero es todo lo contrario.  ¿El motivo? Se sabrá en unos días.


7

En el 2010 pasé el verano en un pueblecito de Italia y ahí empecé a planear mi primera película. Una parte quiero hacerla en aquel pueblo. Tengo muchos planes para ello... Ojalá que todo pueda salir.

Es por ello que este año tampoco me he hecho el baño de flores. 



Fernando Vílchez Rodríguez

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viernes, 24 de diciembre de 2010

Una feliz Navidad: Berlinale 2011



Esta es una navidad distinta, porque acabo de recibir una noticia que me ha causado una alegría extraña: He sido seleccionado en el Talent Campus de la Berlinale 2011.

Alegría, porque siempre estar en un festival de prestigio donde has sido seleccionado sin mayor razón que tu pequeña obra es un reconocimiento que nunca te esperas que llegue. 

Y extraña por enterarme casi al mismo tiempo de la condena a Jafar Panahi, el director iraní responsable de "El globo blanco" o "El círculo", uno de los primeros cineastas que me cautivaron cuando me volví "cinéfilo". Y me entero porque en las noticias de la Berlinale aparecía Panahi como posible jurado en el 2011 y ya tenía muchas ganas de escuchar sus palabras en alguna de las conferencias que los más reconocidos asistentes otorgan.

Es una lástima que se condene a una persona por su arte. Voy a terminar cambiando el título de este post, creo.

Volviendo a la buena noticia, agradezco públicamente a amigos, profesores y colaboradores que han estado cerca de mí en estos primeros pasos. A menudo he pensado en el cine como una obra realizada en conjunto, donde la mirada de uno no significaría nada sin la participación de colaboradores valiosos. Les escribiré personalmente, me disculparán el atrevimiento. Creo que esta feliz noticia es gracias a ustedes.

Y a los cuatro lectores de este blog, alégrense: les iré ofreciendo información exclusiva desde la Berlinale 2011, a partir de febrero.

Feliz navidad.

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